Los signos de apertura de interrogación y exclamación existen

signos-exclamacion-interrogacion

Lo sé, decir que los signos de apertura de interrogación y exclamación existen tal vez sea una obviedad, pero en los días que corren —y viendo lo que vemos en tantas partes— conviene recordarlo por muy evidente que resulte. Porque, aunque sepamos de ellos desde el principio de nuestra educación y sean obligatorios desde 1741, con la publicación de la primera Ortografía de la lengua española, a algunos se les olvida.

Por influencia del inglés, quizás también por influencia del catalán o el gallego y en gran medida por cierta comodidad a la hora de escribir, los signos de apertura han terminado pasando a un segundo plano. Su ausencia es más que notable en conversaciones informales a través de la red, como en charlas en WhatsApp, publicaciones de Facebook o tuits de Twitter. Aunque quien esté escribiendo sea perfectamente consciente de que son necesarios, prescinde de ellos.

Pero, ¿verdaderamente los necesitamos si hay otros idiomas que prescinden de ellos? Yo digo que sí y la Real Academia Española también. Porque lejos de ser una cuestión romántica o arcaica, sin ellos no podríamos preguntar, no podríamos asombrarnos y no podríamos exclamar claramente. No nos daríamos cuenta hasta el final de las peroratas, como con el alemán, que deja los verbos para el final.

Al contrario que la lengua de Shakespeare y otros idiomas, el castellano no tiene una forma gramatical evidente e irrefutable de indicar el inicio de una pregunta. Lo mismo ocurre con las oraciones exclamativas, en este caso también en inglés: no hay forma de identificarlas y, además, pueden ser iguales a otro tipo de oraciones.

Siendo esto así, nuestra lengua optó por la utilización de los signos de apertura tanto de interrogación como de exclamación para una correcta comprensión e interpretación de los discursos. Y, además, no emplearlos se considera una falta de ortografía. No seamos holgazanes y utilicemos, al igual que los signos de cierre de interrogación y exclamación, los de apertura. ¡Venga!

,

No hay comentarios todavía.

Deja un comentario